09/09/2011
La distancia me calla más que el tiempo; esté de las lluvias nocturnas que se abrazan del frio y entran por las esquinas de las ventanas, las de los sin balcones, donde Pessoa jugaba en la infancia sin fin & allí donde se sirve el café a des horas para poder ver las lunas de septiembre reflejadas en los sorbos de los que eran nuestros desvelos.
Botellas al mar llenas de aire para que no te sofoques y pueda salir la voz de tus manos, a cuenta cuentos para repartirnos los muffins del infortunio.
Te abrazo & te dejo.
09/09/2011































