lunes, diciembre 14, 2009

Somos un sinónimo...



Y yo cierro el año con la “bizarres” de mi destiempo (Ay Itzel!...)…Este si que es un suspiro acusador…


Y yo. Culpable.


Como las líneas que simulan verticalidad en los monitores de signos vitales, con la secuencia coordinada y la constante calma; como si fuese en un velero y la inestabilidad del agua me meciera interminablemente y si cierro los ojos me da nauseas, pero si los abro me dan más, pero así como el sdjkhasdhsa en la panza, no nauseas de asco; no te confundas y no me confundas (somos un sinónimo y nos queremos para siempre)…




jueves, noviembre 19, 2009

ALGO AHORA.



Las trasparecías de la desilusión del des amor del abandono del auto amor son explicitas y fantaseadas...

LUCIDO Y PODRIDO...ITZEL

En tu sueño lucido y podrido mas callado que cerrado, columpiándose desde tu ventana con esas manchas del frió nocturno, donde los ojos sollozaban impaciencia, la impaciencia que tus colchas no cubrían…

Itzel que se ahoga en el baúl y que siempre raspa el techo con sus uñas, rompibles con el roce de piedra color púrpura, y que en momentos de desesperación comienza por contarse cuentos para olvidar los ruidos, los ruidos que se escuchan afuera como si tocaran música, no no! Como si escribirán sobre ella, con esas lenguas venenosas que eyaculan saliva, puede percibir el olor putrefacto de algo que nunca conoció, pero se lo imagina de formas diferentes, como un caleidoscopio cambiante, se le acaba el aire, un poco de oxigeno la harían elegir…

Siempre elegir.






Pinceladas...

Este pincel tiende a tener manipulaciones en todas mis articulaciones porque tengo algo aquí pero nunca sale siempre me impone, tengo tanta sed que he optado por beber con la cuchara oxidada no importara si fuese veneno yo los veo iguales a todos, sin ojos y sin boca, con oídos cocidos desde adentro con un listón color café que se inmiscuye en cada pasante y que los ojos pueden ver mas cerrados porque no existe ese ratito lejano…

Estoy creyendo que no tengo coincidencias mas, era tan emocionante saber que había dos paralelos uno aquí y el otro conmigo y que cuando pasaba algo me llenaba de alegría momentánea y cambiaba las crayolas por el teclado que se hacia mas convencional pero llenaba esa distancia del papel y el color en blanco y negro que siempre deseo como visión y nada importaba, ni siquiera mis encuentros comunes, todo era interno que en ocasiones tengo que escarbar en la almohada del otro para saber que mas había, a veces me dejaba de sorprender y me parecía tan corriente que olvidaba el deseo de la búsqueda, el deseo de seguir durmieron del lado derecho sin ser despertada, ver gotas de café deslizarse por mi garganta sin ser quemada al grado de no satúrame, y así alejarme un ratito, unos días, quizás los tres meses soñados que aun no terminan, esa necedad de rayarme en las manos esperanza, mi esperanza, mis ideas sacadas de aquí para.. Allí lejos, con quien sea…

Y dos sobres más para dormir lejos…