La expositora se desnuda y muestra los colores de su pecho, tirándole al semblante ajeno una gran indiferencia, no se siente especial por ese hecho de ser neutral y “omisiva” es una egoísta caprichosa que se expresa de su espacio hacia adentro, destellos ciegos de unos ojos recién tallados con el tinte de una infancia madura…
La escribidora bebedora de café, café con cafeína, solo tira susurros en trozos de papel , los mete a la botella y los lanza al mar, aun cuando sus palabras sean blancas.
Gracias siempre.
Beso memoria, abrazo amnesia...
domingo, agosto 29, 2010
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2 Comentarios:
Un,dos, tres por tí...
quiero unos de esos, plis plis
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